sábado, 7 de marzo de 2009

LA COMADREJA ( por aquí llamada MOSTOLILLA)

Es un carnívoro de cuerpo fino y tan elástico que puede introducirse por el más pequeño resquicio. Esto no es óbice para que desarrolle una formidable fuerza, que si exceptuamos el caso de las hormigas, es capaz de arrastrar el cadáver de un conejo a su madriguera, con un peso bastantes veces mayor que el suyo.
Su faceta depredadora es tan amplia que puede matar topos, ratas, pájaros e incluso liebres y conejos. Cuando estos se criaban en casi todas las casas labradoras, hacía mucho daño en las conejeras, pues al tener abundancia de presas, sólo se alimentaba chupándoles solamente los sesos, matando camadas enteras en la hura y si no encontraba crías mataba también a los padres.
Es muy difícil combatirla pues es tal la finura de su olfato que nunca comía ningún veneno ni tocaba a las trampas que se la ponía. Los gatos, a pesar de ser más corpulentos que ella, huían despavoridos tan pronto la veían y los perros para atacarlas tenían que ser valientes y entrenados.
Como prueba de lo ágiles y fuertes que son os contaré un caso que nos pasó arando en pleno campo.


Estábamos roturando una tierra, holgada ya muchos años y debajo de la maleza tenía su guarida una mostolilla que demostró ser muy veterana.
Teníamos entonces un buen perro, de los que se llamaban de carea pues eran muy útiles para el manejo de las ovejas. Cuando la vertedera del arado destruyo su guarida, salió huyendo perseguida por el perro que intentaba apresarla en su boca. Ella se defendía clavando sus garras y dientes en el hocico del perro, que al sentirse herido tenía que desprenderse de ella lanzándola al aire.
Repitieron esta táctica varias veces y al verse ella perdida, trató de huir resguilando por las patas de las mulas, que resoplando asustadas, trataban de patearla iniciando casi una estampida. Para evitarla tuvimos que intervenir usando las varas de las trallas y la ayuda del perro.
Viendo el cadáver de un animal tan pequeño no se puede imaginar uno su gran agilidad para dejar ensangrentado el hocico de un buen perro y el nerviosismo que produjo en las dos labranzas.
Misterios de la naturaleza que a cada animal le ha dado los medios para defenderse y poder subsistir.

3 comentarios:

nino espadas dijo...

Al lado del puente de S marcos, en León capital, he visto una, que tiene aterrorizadas a las palomas que bajan a comer trigo, que un compañero y yo las echamos, ya mató una de una dentellada en el cuello.
Nos han contado,la gente con experiencia, de los pueblos de León, que la manera de ahuyentarlas es quemar unos cuernos, de vaca o así. Y eso vamos a hacer. Espero que no nos vea nadie, pues pensarán que estamos locos. Saludos. Llegué a su blog, buscando datos de la Mostolilla.

paco dijo...

Normalmente, tratamos de proteger a nuestros elegidos. Porqué las palomas del puente de San Marcos y no las comadrejas, ambos coinciden en el mismo lugar por necesidades de subsistencia con la diferencia de que a las palomas se les proporciona el alimento y las comadrejas se lo tienen que trabajar.
Debe ser cuestión de simpatía.

Anónimo dijo...

putas palomas que lo cagan todo llevatelas a casa capullo ignorante