sábado, 28 de noviembre de 2009

CALLES Y MONUMENTOS














Las calles en general son muy anchas, incluso las del trazado cuadricular que son todas simétricas e iguales. Sin embargo hay avenidas espectaculares, como la del 9 de Julio con nueve carriles en cada dirección en el espacio central. Pasando un gran bulevar cubierto de árboles otros cinco carriles en cada dirección con aceras laterales muy amplias.Con toda razón es considerada la avenida más ancha del mundo. Tiene también varias avenidas que imitan a esta.
En cuanto a la longitud de sus calles también es extraordinario. La calle Rivadavia, donde vive mi prima Angélica, tiene 70 kilómetros de largo. Con estas magnitudes no es extraño que le llamen Gran Buenos Aires.
En cuanto a grandes monumentos citaré alguno que recorrimos en el autobús, con el buen asesoramiento de nuestra guía Graciela.


Cafe Tortoni de los más principales y bonitos. Plaza de los congresos, con uno en cada frente. Ciencias Sociales, universidad donde todos sus alumnos estudian gratis. Tiene su fachada de columnas como El Partenón de Atenas.








Teatro Colón, tiene capacidad para 2500 personas y escenario con disco giratorio. Por su excelente sonoridad han pasado por él artistas consagrados como, Toscanini, María Callas, Pavarotti, Nijinsky...















Palacio de Justicia, de estilo Renacentista francés. Museo del Holocausto, que recuerda el genocidio judío. Teatro Cervantino, de estilo plateresco, dedicado a nuestro insigne Cervantes.
Escuela de la Armada, famosa por ser prisión durante la dictadura militar. En su cerca hay figuras de hombres asesinados en memoria de los que allí murieron. San Isidro, barriada muy pobre que no tiene agua corriente y la gente vive en continuas revueltas.
Edificio de la Arquitectura Industrial, con amplias depuradoras de agua para el consumo humano. Avenida Corrientes, famosa por su variedad de teatros.







El Círculo Militar lo recorrimos detenidamente para apreciar su gran valor artístico. La fachada es de estilo francés y el tejado de pizarra con airosas torretas. La puerta de entrada de doble hoja para la entrada y salida de carruajes, es una obra imponente de hierro repujado con adornos dorados.














En los salones interiores tiene uno que servía de comedor con una mesa monumental toda ella de una pieza de roble, con grandes aparadores a juego. Para comodidad de los comensales los que servían la mesa subían y bajaban por dos pequeños ascensores hasta la cocina.
Otra sala la dedicaban al baile con grandes espejos que llegaban al suelo, para que las damas se contemplaran de cuerpo entero. En muchos salones tienen chimeneas monumentales de arco rebajado con escudos de la casa y columnas de adorno.


Según nos contó la guía, este palacio, como otros muchos de Buenos Aires, fue de un particular muy adinerado. Sus herederos al no poder sufragar los gastos que requiere su mantenimiento optaron por venderlo al Círculo Militar, que lo usa como casino, donde se reúnen y divierten unos cuantos socios muy distinguidos

2 comentarios:

Enrique dijo...

Bueno tío, mucho tango y mucho Perito moreno, pero el corralito les hundio en la miseria y tuvon que volver paspaña.

Saludos.

Germán

Maripaz Brugos dijo...

Modesto, que buen reportero eres...lo has descrito de tal manera,que parece que he estado allí con vosotros.
Eres genial!!

Muchas gracias por compartír vuestro bonito viaje.